Nuestra Historia

Katerine Escobar, una apasionada amante de la moda desde una edad temprana, siempre tuvo un don especial para dar vida a prendas simples a través de su creatividad. Su amor por la moda la llevó a explorar diferentes tendencias y culturas, y a medida que viajaba por el mundo, comenzó a descubrir la belleza en la singularidad y la autenticidad de la ropa tradicional de diversos lugares.

Un día, mientras exploraba un mercado de antigüedades en Estambul, Katerine encontró una chaqueta vintage que la dejó sin aliento. Esta pieza única, llena de historia y cultura, se convirtió en la chispa que encendió su idea. Combinando su pasión por la moda y su amor por la personalización, Katerine decidió crear algo nuevo y emocionante.

Así nació "Melek," su propia marca de moda inspirada en mujeres que, como ella, eran cazadoras de tesoros. Melek se convirtió en una celebración de la diversidad cultural y la individualidad, donde cada prenda contaba una historia única. Katerine comenzó a viajar por el mundo en busca de tesoros escondidos: telas exquisitas, bordados intrincados y detalles únicos que encapsulaban la esencia de diferentes culturas.

Con el tiempo, la marca Melek se expandió y hoy cuenta con una línea de chaquetas y bolsos, lo que permitió que su visión se extendiera más allá de la ropa. Cada chaqueta y bolso de Melek llevaba consigo la misma filosofía de la marca: la idea de que la belleza reside en la singularidad y que cada pieza puede contar una historia.

Cada prenda de Melek era una obra maestra personalizada, una combinación de tradición y vanguardia, diseñada para mujeres que buscaban prendas únicas que reflejaran su espíritu aventurero y aprecio por la historia. Las clientas de Melek no solo compraban ropa, sino también se llevaban consigo un pedazo de memoria y personalidad en cada prenda.

La marca se convirtió en un tributo a la belleza del mundo y a la riqueza de la diversidad cultural. Katerine Escobar se convirtió en una verdadera embajadora de la moda, demostrando que la belleza reside en la singularidad y que cada prenda puede contar una historia. Con Melek, Katerine había unido sus dos pasiones, la moda y los tesoros del mundo, para crear algo verdaderamente inspirador y excepcional. La marca Melek no solo cambió la forma en que las mujeres se vestían, sino también cómo se veían a sí mismas: como cazadoras de tesoros que coleccionaban piezas únicas que se convertían en parte de sus memorias y personalidades únicas.